América no puede ser territorio de los Estados Unidos

Por Fabián Rogel (*)

La independencia de cada uno de los países es producto de la consolidación de políticas que vienen desde hace más de dos siglos en nuestro continente. Nadie se puede arrogar el “derecho” a someter a otros países a través de las armas y mucho menos aún para quedarse con sus recursos naturales.

Argentina no ha estado libre de estos males, lo sabemos muy bien. Siempre los golpes de Estado se dieron por intereses como los que hoy vemos que se vuelven a imponer. En nuestro país, el petróleo también fue el objetivo del primer golpe de Estado del siglo XX y por eso provocaron la destitución del gobierno de Hipólito Yrigoyen. Otro golpe se produjo para frenar la Ley de Medicamento, con la cual el gobierno de Arturo Illia buscaba el acceso de los sectores más necesitados a los remedios que por entonces eran inaccesibles. Y ese patrón se produjo en toda Latinoamérica, como por ejemplo en Chile, que con sus minas de cobre y otros recursos, sufrió el golpe de estado por imposición de los Estados Unidos.

Lo que hemos visto este sábado está reñido con la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza y la injerencia de cualquier país en los asuntos internos de otros países. El sistema de legitimidad internacional tiene previsto mecanismos que están lejos de ser lo que hemos visto: la llegada de una intervención militar al territorio Latinoamericano.

Por eso es necesario condenar, más allá de lo que cada uno piense del señor Maduro, esta intervención. Es necesario condenar este accionar para no perder la legitimidad como país ni volver cien años atrás, con la aparición de los primeros golpes de Estado.

(*) Diputado provincial de Juntos por Entre Ríos