Arévalo: "Nos toca poner la cara por las falencias de lo que falta de Nación o provincia"

El intendente de Feliciano, Damián Arévalo, abrió el período de se sesiones ratificando que su gestión continuará priorizando la inversión social, la transparencia y la obra pública con recursos propios.

“No vinimos a poner excusas, vinimos a resolver”, dijo el intendente, quien el año pasado se convirtió en uno de los jefes comunales que logró atraer la atención del peronismo provincial al presentarse como uno de los pocos ganadores en su departamento. Además, mantiene una disputa abierta con la senadora departamental, Gladys Domínguez, quien rompió el bloque justicialista y pasó a integrar un espacio unipersonal cercano al gobierno.

En el Concejo Deliberante sostuvo que ante “escenario apremiante” que golpea directamente el bolsillo de las familias, “a los intendentes nos toca poner la cara por las falencias de lo que falta de Nación o provincia".

"No golpean la puerta de la Casa Rosada, o la Casa Gris nos golpean la puerta a nosotros”, sentenció en declaraciones que reprodujo Página Política, subrayando que el municipio se ha convertido en la “trinchera que contiene la emergencia social, educativa y de salud”.

En ese sentido, destacó que mientras programas nacionales como el Pro Huerta fueron desmantelados, la Municipalidad de Feliciano asumió el compromiso con fondos propios para entregar más de 1.400 kits de semillas, garantizando la soberanía alimentaria local y el desarrollo hortícola.

El intendente repasó su gestión, en donde enumeró la entrega de 80 viviendas del programa Reconstruir, “ejecutadas íntegramente por personal municipal y contratados locales, sin empresas externas”. También hizo alusión a la pavimentación de calles, la creación del nuevo Corsódromo y el Predio Multieventos, y el “acuerdo histórico con el Frigorífico San José, que pasó de ser un conflicto judicial de años a ser un activo y desarrollo para la ciudad mediante sus gestiones”.

Arévalo anunció una baja de las tasas municipales en la energía eléctrica, gracias a una reducción en las contribuciones que el municipio cobra a la empresa Enersa.

Más adelante, se refirió a los desafíos pendientes para este año, incluyendo el cerramiento del cementerio local, la finalización de la planta de separación de residuos y la culminación de la terminal de ómnibus. “Es fácil señalar lo que falta; nosotros contestamos con hechos. Saben que cuando nos comprometemos, cumplimos”, afirmó.

Hacia el final de su discurso, Arévalo llamó a la unidad y a dejar atrás las “mezquindades”. “No pedí que me voten para quejarme de la situación del país o de lo que pasó antes. Vine a contarles la realidad y lo que espero para el futuro”, expresó.

Por último reflexionó sobre el “gesto” que necesita el vecino por parte de la política y de los funcionarios: “¿Qué debe quedarse afuera? La falta de compromiso con el vecino, los privilegios, el nepotismo, las comodidades, la conflictividad política en detrimento del bienestar de la comunidad, las disputas personales absurdas, el egoísmo que nos condenan al estancamiento, la desidia, la ausencia de espacios de diálogo y el bloqueo a la renovación de la política. Estos son los verdaderos enemigos que obstaculizan el desarrollo”.