Diputado entrerriano acompaña una reforma del reglamento para digitalizar documentos clave de la Cámara

Los diputados libertarios encabezados por Sergio “Tronco” Figliuolo presentaron un proyecto de resolución para modificar el reglamento de la Cámara baja con el objetivo de adaptar la producción y difusión de documentos parlamentarios a los estándares tecnológicos actuales.

La iniciativa, acompañada por Enrique Lluch, Julio Moreno Ovalle, Alejandro Bongiovanni, Miriam Niveyro, Soledad Molinuevo, Gabriel Bornoroni, el entrerriano Beltrán Benedit, Rosario Goitia, Hernán Urien, Patricia Holzman, María Gabriela Flores, Adrián Brizuela, Álvaro García y Laura Soldano, plantea cambios en cuatro artículos vinculados al Diario de Sesiones, los dictámenes de comisión, el Orden del Día y el propio reglamento interno.

Según informó Parlamentario, el núcleo de la propuesta es sustituir el criterio de impresión y distribución en papel por un esquema de publicación digital obligatoria y de acceso libre en el sitio web de la Cámara de Diputados. En ese marco, se establece que el Diario de Sesiones deberá publicarse en un plazo máximo de quince días hábiles desde cada sesión, manteniendo además una versión taquigráfica provisoria disponible en un lapso aún menor.

Asimismo, el texto fija que documentos esenciales como el Orden del Día, los dictámenes de comisión y el Boletín de Asuntos Entrados deberán estar disponibles en formato digital dentro de las 24 horas de su producción. También introduce la obligación de publicar los despachos de comisión en el mismo plazo, con un período posterior de observación de siete días hábiles.

Otro de los puntos centrales es la actualización del acceso al reglamento de la Cámara, que pasaría a estar disponible de manera permanente en formato digital, con la garantía de que refleje en todo momento las modificaciones vigentes, dejando la impresión en papel como una opción excepcional.

En los fundamentos, los autores sostienen que las normas actuales describen procedimientos propios de una realidad tecnológica “que dejó de existir hace décadas” y que el Reglamento aún obliga a cumplir formalidades pensadas para la imprenta de mediados del siglo XX. Según argumentan, esto genera inconsistencias internas, ya que conviven disposiciones que exigen publicación digital rápida con otras que todavía refieren a procesos físicos de impresión y distribución.

Para los diputados, la reforma no implica cambios políticos ni altera equilibrios institucionales, sino que busca dotar de coherencia al funcionamiento parlamentario, reconociendo prácticas que en la actualidad ya se aplican de hecho. En ese sentido, consideran que la digitalización no solo mejora la accesibilidad a la información pública, sino que también reduce costos y fortalece la transparencia.

El proyecto fue girado a la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento, donde deberá ser debatido. De avanzar, introduciría una actualización integral del régimen de publicación de documentos legislativos, alineándolo con el uso predominante de herramientas digitales en la actividad parlamentaria.