Un proyecto de ley presentado por el diputado nacional justicialista entrerriano Gustavo Bordet propone crear un Régimen Nacional de Promoción del Empleo Joven. El objeto, de acuerdo al texto, es "fomentar la inserción laboral formal, registrada y de calidad de jóvenes de entre 18 y 28 años en todo el territorio de la Argentina".
Según la iniciativa, lo que se busca es reducir el desempleo juvenil y la informalidad laboral, incentivar la creación del empleo privado registrado, facilitar el acceso al primer empleo formal, promover la capacitación tecnológica y generar incentivos para contratar jóvenes en sectores productivos estratégicos. Se brindarán beneficios a empleadores que incorporen mano de obra, como la reducción de contribuciones patronales, el acceso a programas nacionales de financiamiento productivo y créditos y la preferencia en programas estatales. Para ello, deberán mantener regularizadas las obligaciones tributarias, mantener su plantel de trabajadores y garantizar condiciones conforma a la legislación vigente.
El Estado, por su lado, deberá promover actividades vinculadas con la capacitación técnica y tecnológica, la formación en oficios, la educación financiera, inteligencia artificial y herramientas digitales, el entrenamiento para el empleo y orientación laboral y la vinculación entre escuelas técnicas, universidades y sectores productivos.
"Los datos son elocuentes: mientras la desocupación general ronda el 7,5%, entre los jóvenes de 14 a 29 años alcanza cerca del 16%, y entre los 18 y 24 años llega al 19%. Pero el problema más grave no es solamente la falta de empleo, sino la calidad del trabajo disponible", señaló Bordet en sus fundamentos. Y agregó: "En Argentina, entre 6 y 7 de cada 10 jóvenes trabajan en condiciones informales: sin aportes jubilatorios, sin obra social, sin estabilidad y muchas veces cobrando salarios de pobreza. Esto significa que el ingreso al mercado laboral ocurre, en la mayoría de los casos, a través de empleos precarios, temporarios o directamente en negro".
Para cerrar, el legislador apuntó: 2La consecuencia social de este fenómeno es enorme. Se rompió una idea histórica profundamente arraigada en la sociedad argentina: la idea de que estudiar, trabajar y esforzarse permitía progresar. Hoy muchos jóvenes sienten exactamente lo contrario. Según relevamientos recientes, una parte importante de los jóvenes de sectores populares ya no cree que el trabajo sea una herramienta real de movilidad social".