Un proyecto de ley presentado por el diputado provincial Marcelo López -Juntos por Entre Ríos- y acompañado por otros ocho legisladores del oficialismo, proponer establecer un marco regulatorio sobre el ingreso, portación y uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales con capacidad de conexión a redes en escuelas de Entre Ríos.
De acuerdo a la iniciativa, los objetivos del plan son -entre otros- "preservar el clima de atención sostenida necesario para el desarrollo neurocognitivo y el aprendizaje profundo"; promover la socialización física, el juego y la empatía entre pares, prevenir patologías asociadas a la hiperconectividad y reducir la brecha de desigualdad cognitiva generada por la distracción de dispositivos electrónicos en el aula.
La norma establece la prohibición absoluta del uso o portación activa de celulares por parte de los alumnos en toda la jornada, incluyendo horarios de clase y de recreos, así como actividades extracurriculares. "Los dispositivos deberán permanecer apagados y no visibles, resguardados entre las pertenencias del alumno o en el mobiliario específico que la institución
provea, desde el ingreso hasta el egreso del establecimiento", fija el texto.
Cabe destacar que esa prohibición se limitará en caso de un uso pedagógico, es decir, únicamente cuando el dispositivo "forme parte intrínseca de la planificación pedagógica del docente para una unidad didáctica específica". Al respecto, se detalló que "operará exclusivamente como herramienta educativa temporal y bajo la supervisión directa del docente a cargo" y que finalizada la actividad, retomará su estado de guardado. También se hará una excepción en casos extremos de necesidad por problemas de salud o discapacidad.
"La expansión acelerada de la tecnología digital en la vida cotidiana y en los sistemas educativos ha generado expectativas de modernización, acceso al conocimiento y democratización del aprendizaje. Sin embargo, la evidencia internacional acumulada en los últimos años demuestra que el uso indiscriminado de dispositivos digitales en las escuelas, particularmente teléfonos inteligentes y plataformas conectadas permanentemente a internet, también produce efectos negativos significativos sobre el aprendizaje, la salud mental, la atención, la convivencia escolar y la igualdad educativa", apuntaron los firmantes del proyecto en los fundamentos. Y agregaron: "Corresponde al Estado regular el uso de tecnologías digitales en el ámbito escolar para preservar la concentración y atención sostenida; la interacción humana directa entre docentes y estudiantes; la igualdad de oportunidades; la salud psíquica y emocional de niños y adolescentes; y la autonomía pedagógica de las instituciones educativas".
Para finalizar, los diputados oficialistas subrayaron que "en el entendimiento que los niños y adolescentes no poseen todavía plena madurez emocional ni neurológica para gestionar el uso
constante de redes sociales, sistemas algorítmicos y estímulos digitales de alta intensidad, es que propendemos a su protección en el desarrollo cognitivo y emocional ya que la exposición temprana y continua a estos estímulos tiene consecuencias probadas".